A un año de la tragedia del Jet Set.

 Reflexiones de un martes negro.

Miguel Taveras.

Santo Domingo.

Columna Mi Perspectiva.

Lo que debía ser una noche de alegría y celebración, en solo segundos se convirtió en una noche oscura y trágica. Hoy, 8 de abril, celebramos un año de tan trágico suceso.

Mirar al pasado y recordar todo esto es difícil. Escuchar las dolorosas historias de los sobrevivientes es difícil. Y, lo más sorprendente, mirar el proceso judicial y saber que no se ha resuelto nada, es difícil.

El recuerdo en el lugar.

A un año de este hecho, en el exterior de la discoteca, incautada por el Ministerio Público como parte de las evidencias en el proceso judicial contra los hermanos Espaillat, se puede observar: velones apagados, fotografías de las víctimas y flores ya secas.

Asimismo, se puede ver una pancarta colocada por el Movimiento Jet Set con el lema: “Se han ido, pero no los hemos olvidado”. Un gesto para las 236 personas fallecidas en aquel lugar.

Un martes diferente.

Lo que parecía ser un martes como cualquier otro, al despertarnos nos dimos cuenta de que sería un martes para la historia.

El lunes 7 me dormí tarde haciendo un trabajo de la universidad, así que contaba con que el martes me despertaría un poquito tarde, o eso creía yo.

Eran aproximadamente las siete de la mañana del martes 8, me estaba acomodando para coger otro sueño, cuando oí una voz que me dijo: Miguel, se desplomó la discoteca Jet Set, hay muchos muertos y heridos.

Todavía estaba adormilado, pero pude escuchar la noticia bien; era la voz de mi prima. Como un vendaval, me desperté rápidamente y fui donde ella para que me contara más de aquello.

No lo voy a negar, en la primera persona que pensé fue en mi padre, aunque, gracias a Dios, él no se encontraba en ese lugar la noche de la tragedia. Años atrás, mi padre solía ir a ese centro nocturno, pero ya no.

Al principio yo pensaba que era algo simple, algunos muertos y muchos heridos, pero con el transcurso de las horas vi que me equivoqué.

La desesperación de las familias

Desde el primer momento se podía ver la desesperación de las familias a través de las redes sociales, las cuales se apersonaban al lugar para buscar cualquier objeto que identificara a sus seres queridos. Algo duro de captar en el cerebro humano.

Hoy escribo este artículo como gesto de unidad y fuerza para las víctimas, pero también para desahogarme con el sistema por no actuar como le correspondía. Y, si bien no perdí a nadie en esa tragedia, como dominicano me duele. Me pongo en el lugar de esas 237 familias, a quienes les envío mis abrazos y oraciones desde este espacio.

 Historia de un ícono.

La discoteca Jet Set era uno de los lugares más icónicos y reconocidos de la vida nocturna en la República Dominicana, ubicada en Santo Domingo, específicamente en la avenida Independencia, en el kilómetro 6 ½, Plaza El Portal.

Con más de 50 años de historia, este club nocturno se consolidó como un referente del entretenimiento en el país, especialmente por su enfoque en la música tropical como el merengue, la salsa, la bachata y, más recientemente, el género urbano.

Sin embargo, el pasado 8 de abril de 2025 la discoteca se convirtió en el centro de atención debido al colapso de su techo durante una presentación del merenguero Rubby Pérez, quien fue una de las víctimas mortales de aquel siniestro.

Esa madrugada perdimos muchas vidas humanas, personas conocidas y otras no conocidas. Entre las personas conocidas que murieron esa noche se encontraban: el artista que se presentaba, el popular merenguero Rubby Pérez; personajes de la moda como el diseñador Martín Polanco; los deportistas Tony Blanco y Octavio Dotel; personas ligadas a familias empresariales como los allegados a la familia Grullón, propietarios del Grupo Popular.

Unidad y fe en medio del dolor

No puedo cerrar este artículo sin aplaudir a los rescatistas, bomberos y Defensa Civil que dieron el todo por el todo ese día. Quedó demostrado que cuando una tragedia nos precede, la unidad del pueblo dominicano es más fuerte.

Les invito: amémonos unos a otros, convivamos más con nuestros seres queridos y disfrutemos del día a día; no sabemos si habrá un mañana.

Apoyémonos en la fe, la esperanza y en los valores morales, elevemos nuestras oraciones por los caídos y apoyemos a los familiares de las víctimas. Que Dios bendiga a la República Dominicana, y que Él haga justicia.

 ©2026 MiPerspectiva, Todos los derechos reservados.

Miguel José Taveras Benítez.

Estudiante de Derecho en PUCMM, secretario general en el Club de Ideas Políticas de la misma universidad. Socio gerente de Kimaya Consulting, S.R.L.

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