Guardemos pan para mayo y harina para abril.

Presidente Abinader advierte de alzas en alimentos y pasajes por impacto de la guerra en Irán.

Miguel Taveras.

Santo Domingo.

Columna mi perspectiva.

El presidente Luis Abinader, advirtió la tarde de ayer que la situación internacional provocada por la guerra en Irán tendrá efectos en la economía dominicana, incluyendo aumentos en los precios de alimentos, energía y en los costos del transporte.

La frase dicha por el mandatario fue-:  Habrá presiones en las tarifas eléctricas, en los costos de transporte y, en alguna medida, en los precios de los alimentos, acotó en su alocución que dirigió a la nación. Claro qué, este discurso es una sorpresa para todo el país, pues, si bien se esperaba un aumento en dichos precios, no contábamos con que la decisión fuera tomada tan rápida.

Creo, que lo más conveniente, en este escenario, era esperar los resultados en Irán, y no arriesgarse con estas mitigaciones. Puesto, a que todo puede cambiar en el plano internacional, de un momento a otro.

El nuevo conflicto en Irán, comenzó cuando Estados Unidos e Israel atacaron a Irán el pasado 28 de febrero 2026. Estas acciones incluyeron bombardeos dirigidos a instalaciones estratégicas, los cuales han sido respondidos por Irán, así como el cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20 % del combustible mundial.

Sin embargo, el jefe de Estado fue enfático en una cosa, el país deberá enfrentar parte de las consecuencias: Debemos ser claros, será necesario asumir ciertos sacrificios. No desproporcionados, pero sí inevitables, indicó el mandatario.

Esto que va a pasar no nos debe sorprender, Puesto a que ya es algo normal en los gobiernos en los que les ha tocado gobernar al Otrora PRD Hoy PRM, Donde han ocurrido otras crisis como esta.

Siendo una de las más  reciente la crisis del 84, ocurrida en abril de 1984.

Era lunes, justo el día siguiente al final de Semana Santa, cuando empezó la quema de neumáticos y basura, pedreas y saqueos de centros comerciales. Los capitaleños salieron a las calles, dando inicio a un clima de violencia y tensión social dejando, al final de la jornada de ese día, con un saldo de varios muertos, decenas de heridos, destrozos y numerosas personas arrestadas, producto de las medidas que subieron los precios de productos de la canasta básica durante la Semana Santa de 1984.

La socióloga Rosario Espinal, en su artículo “La sociedad civil movilizada y las reformas democráticas en la República Dominicana”, explica que, como resultado del acuerdo, con el que se buscaba renegociar la deuda externa, las medidas que causaron mayor desagrado entre la masa popular fueron la aplicación del impuesto de valor agregado a los productos, hoy conocido como ITBIS, la reducción o eliminación de subsidios públicos a la población agrícola y la liberación del mercado cambiario.

La reducción de salarios a los empleados públicos y el alza de precio en los productos, así como la devaluación del peso dominicano, debido al alza desproporcionada del dólar, fueron los ingredientes para que desde finales del 1983 médicos, maestras y enfermeras iniciaran huelgas y manifestaciones callejeras, que terminaron en estallido la mañana del 23 de abril del año siguiente.

Si nos fijamos, queridos lectores, esto solo son ejemplos no solo de crisis que han afectado al país, sino que han ocurrido en gobiernos de los blancos.

A nuestro entender, como jefe de Estado y de gobierno, su deber debe ser  proponer cambios al Legislativo para resolver este anuncio, es decir, hacer decretos para que le pongan un alto a la administración pública para que no sigan gastando dinero en tanta publicidad, y en cosas que no son de suma importancia.

Pan para mayo y harina para abril.

Mientras el gobierno se ocupa de molernos el bolsillo, Nosotros, por nuestra parte, mortales de esta tierra, guardemos pan para mayo, y harina para abril. Y miren que coincidencia, haí viene abril, así que les recomiendo comenzar por la harina, que con la austeridad impuesta por el gobierno no sabemos si tendremos pan para mayo.

Este refrán, originario en el costumbrismo agrícola español, encaja muy bien en el área económica y financiera, Pues, es de ahí, la importancia de administrar bien nuestra finanzas en época de bonanzas y guardar para los tiempos de precariedades como los que estamos a punto de vivir.

Esa frase, que tanto nos repetían nuestros viejos, se acaba de convertir en una realidad, y la viviremos nada más y nada menos que en abril. Solo espero qué, este pueblo, con valentía y fe, pueda guardar buena harina para abril, que el gobierno nos deje hacer pan en mayo, galleta en junio y que nos alcance hasta agosto, pero no cualquier agosto, ojalá y sea hasta agosto de 2028.

©2026MiPerspectiva, Todos los derechos reservados.

Miguel José Taveras Benítez

Estudiante de derecho en PUCMM, secretario General en el club de ideas políticas de la misma universidad. Socio gerente de Kimaya Consulting, S.R.L.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Desahogo de un ciego que no se considera ciego.

Carta Pública a mi mentor, Flavio Darío Espinal.

Viendo a través de mi imaginación