Desahogo de un ciego que no se considera ciego.
Desafiando la etiqueta: Mi vida, mis reglas, mi visión.
Miguel Taveras
Santo Domingo
Columna Mi Perspectiva
Para mí, la discapacidad no es un límite. La tengo desde mi nacimiento, y siempre he dicho que no me afecta. Pero en el fondo, hay cosas que uno siempre ha soñado. Todos somos humanos y tenemos metas, pero la visión siempre es una limitante en algunos aspectos.
No quiero que se malinterprete este artículo, pues ser ciego no es malo. Debemos ser agradecidos con lo que Dios nos dio. Pero, si tuviera mi vista, haría algunas cosas que les cuento a continuación.
Lo primero que haría, y lo digo con mucha tristeza, es que no estudiaría derecho. Cumpliría mi sueño de ingresar a la marina de guerra, comenzar una carrera de alférez, salir con rango, mis galardones, una carrera intachable y retirarme como almirante.
Otra cosa que haría sería comprarme un carro deportivo BMW, conducir por todas las calles y quemar goma, principalmente por mi amada región del Cibao, de Sajoma a Valverde y de Valverde a Monción.
Siguiendo con esas ideas, siempre he soñado con aprender a pintar, no tanto aprender la técnica, sino ver las cosas y convertirme en un aficionado de la pintura.
Y hablando de ver, siempre he querido ver ciertas cosas. Si tuviera mi vista, me convertiría en un miembro abanderado de los principales equipos de baloncesto, béisbol y fútbol. Iría a las canchas a ver los juegos locales, y de vez en cuando, lanzaría mis par de pelotazos como buen aficionado.
Otra cosa que habría hecho sería practicar algún deporte extremo, y sobre todo, me gustaría haber aprendido a pilotar aviones, para que cuando llegase el momento, me retiraría a vivir la vida viajando de un lado a otro.
También me convertiría en miembro de la Defensa Civil, para ayudar ante la eventualidad de desastres naturales.
Asimismo, sería un miembro honorario del club de marinos, poniendo mi sacrificio y esfuerzo para cambiarle la vida a las familias de los distinguidos miembros del cuerpo naval, todo con el objetivo de que se le rinda un buen servicio a la patria.
Sé que cuando lean esto dirán que estoy loco, pero admito que no es fácil vivir con esta discapacidad. A veces me siento inútil, aunque haga muchas cosas.
No es fácil sentirse observado por las demás personas, pero tampoco es fácil para los que día a día te colaboran y te ayudan. A todos les agradezco, y sé que lo hacen de corazón, pero llega ese momento en donde todos tienen sus quehaceres, y uno queda en un segundo plano. Por eso, siempre les aconsejo a los ciegos que vienen subiendo, que sean independientes, que aprendan todo lo que les enseñen, porque llegará el día en que estarán solos, y tendrán que resolverse la vida de cualquier manera posible.
Cada quien vive la ceguera como su autoestima se lo permita. En mi caso, yo vivo feliz. Nada me incomoda. A veces, algunos se incomodan cuando les dicen "ciego", pero en mi opinión, no se deben incomodar, pues eso es algo que usted tiene incluido en su cuerpo, y las personas de afuera no tienen la culpa de su ceguera.
No me avergüenza usar el bastón, que me ayuden a cruzar la calle, que me sirvan en algunas cosas, o que me describan algunos objetos. No me molesta.
Lo que sí me molesta es que me limiten. Cuando dicen, "él es ciego, no puede hacer tal cosa", o "yo lo hago por él". No, no me gusta que hablen por mí. Yo tengo decisión y dominio en mis asuntos, que debería ser la prioridad de las personas con discapacidad.
A veces, por nuestra condición, nos tratan como personas sin derechos, o nos tratan como animales por el simple hecho de tener esta discapacidad. Y a veces, son las mismas instituciones del estado que lo hacen. Pero nadie dice nada, porque nos ven como enfermos, como personas que no pensamos, que no tenemos voz y que no nos vamos a defender ante las injusticias que les hacen a las personas ciegas.
En mi caso, una institución bancaria me negó el plástico de la tarjeta porque, a su entender, yo no utilizaría eso. Esas son algunas de las ignorancias que cometen los ciudadanos cuando se refieren a una persona con discapacidad visual. Pero, honestamente, les puedo decir, me da lo mismo, pues a mi autoestima nada le afecta.
Otra cuestionante que me surge es: ¿Por qué es que dicen a veces, "ah, él es una persona especial"? ¿No se supone que todos somos iguales?
Entiendo que su intención es ayudar, pero en ocasiones su ayuda se convierte más en sobreprotección que en asistencia real. Y es que, debido a nuestra condición, percibo que a menudo actúan movidos por la lástima, especialmente quienes encontramos en la calle."
Pero en fin, por ahí se va el asunto. La verdadera independencia reside en la capacidad de tomar nuestras propias decisiones y vivir la vida según nuestros propios términos, sin dejar que las limitaciones externas definan nuestro potencial. Como dijo Helen Keller, Lo único peor a no tener vista es no tener visión.
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Miguel José Taveras Benítez
Estudiante de derecho en PUCMM, secretario General en el club de ideas políticas de la misma universidad.
Hola Miguel José, eres un joven siempre dispuesto a lograr lo que te propones, muy cierto y lamentable que en este siglo una institución bancaria le niegue un servicio a las personas que con discapacidad, con tantos avances tecnológicos y por demás lo que promocionan dichas instituciones, pero hay que seguir adelante y continuar buscando otras instituciones bancaria, te recomiendo la asociación APAP, y en cuanto a la palabra ciego, tenemos que seguir orientado a la población, indicando el vocabulario que corresponde.
ResponderEliminarwao, y yo creía que yo soñaba alto. Miguel te admiro mucho, me da mucha risa leer tu artículo, me identifico, y como ciego desarrollador de software te digo que hacemos lo mejor que podemos, es nuestro deber cumplir nuestras propias metas en la medida de lo posible.
ResponderEliminarYo creo que tu vas a ser alguien grandeeeeh, tan grandes como presidente de la república si te lo propones.
Vamos a reirnos mientras tanto de lo que no podemos.
Acuerdate que con la tecnología se rompen todas las barreras, creo que la discapacidad dejará de existir en el futuro.
Existen lo que son los neobancos, como quick, (loco no hay nada mas accesible que quick, y ellos te dan tarjetas)
Ya existe la visión en tiempo real, los carros autónomos, y todo lo que viene por ahí...
Cuando no hay puertas, destruye una pared.
Yo quisiera jugar video juegos, pero ahjá.
Te comprendo viejo.
Pero nah, valol, sigamos tirando para adelante!
Tu sabes que desde hace unos meses para acá, yo me considero que soy especial.
ResponderEliminarY no especial por discapacidad, si no porque con la mentalidad que tengo y el talento, eso es único, y estoy consciente de que podemos lograr cosas enormes.
Mi concepto de especial, no es especial por pobre discapacitado, sino por el concepto de outliers.
Valores atípicos en la socidad que están cambiando el paradigma.
Entiendo que tu caes dentro de esta categoría.
y como digo, "ahora es que falta"
Hola Miguel. Me encantó tu artículo. Me reí muchísimo. Si yo no tuviera la discapacidad visual, hubiera sido psicóloga especializada en conductas de asesinos seriales y criminología. Todo es cuestión de la percepción que uno tiene en referencia al contexto y a los sucesos que ocurren en la vida de uno. Sigue para adelante y no dejes de darle voz a tus ideas.
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