Estados Unidos, el país que cambió el juego político en el siglo XVIII .

De las 13 colonias a la doctrina Monroe.

Santo Domingo.

Miguel Taveras.

Columna Mi perspectiva.

A finales del siglo XVIII, Los Estados Unidos emergieron de las 13 colonias británicas, las cuales, descontentas con  la administración impuesta por la corona, decidieron rebelarse en contra de la monarquía.

La independencia de las colonias se planteó por razones fiscales y comerciales. Aunque los especialistas señalan que el levantamiento fue fruto de la gran divergencia entre las exigencias de mayor autonomía económica y política de una sociedad colonial en expansión, y la nueva aplicación de políticas inglesas sobre las colonias.

 Ahora, preguntémonos, ¿Por qué Gran Bretaña quería imponer nuevas exigencias fiscales a sus colonias? Pues, la Metrópoli quedó muy endeudada por la guerra de los siete años. Inglaterra había contraído préstamos para pagar la guerra y para garantizar la seguridad en las colonias, ya que había que reprimir las revueltas con los indios y el coste económico de todo esto era muy elevado. Inglaterra pretendía que las colonias pagaran una parte de los préstamos. El Parlamento acordó que una solución podría consistir en la aplicación de nuevos impuestos a las colonias.

Debido a esto, no felices con el sistema, la población decidió agruparse, y formar uno de los estados más influyentes de la política internacional que se convirtió en potencia desde el siglo XIX, Que a su vez, trajo una de las formas de gobiernos menos utilizadas y menos comunes, el presidencialismo, acabando con el absolutismo de los monarcas europeos tradicionales.

 Al tenor de lo que todos pensaban cuando se independizaron las 13 colonias, fue mayor la sorpresa cuando mostraron su nueva forma de gobierno, dicha forma de gobierno no era utilizada por ningún país excepto la República de San Marino, un pequeño enclave en el continente europeo, por lo demás, los otros gobiernos eran monarquías constitucionales o absolutas en algunos estados, es por eso que, en ese mismo preludio, los Estados Unidos se convirtieron en el primer país en presentar una constitución escrita, promulgada el 17 de septiembre de 1787, ya que, aunque algunos estados europeos tenían escritos y leyes para regular sus sociedades, hasta ese momento, ningún país había presentado una constitución completamente escrita creada para limitar el poder.

Antecedentes.

Anticipando la creación de la Mancomunidad de Naciones, en 1774 los literatos norteamericanos, entre ellos Samuel Adams, James Wilson y Thomas Jefferson discutían si la autoridad del Parlamento se limitaba solo a Gran Bretaña y que las colonias que contaban con sus propias legislaturas deberían relacionarse con el resto del imperio únicamente por su lealtad a la Corona. Aunque muchos colonos ya no creían que el Parlamento tenía soberanía sobre ellos, seguían profesando lealtad a Jorge III y esperaban que intercediera en su favor. A finales de 1775 se desilusionaron cuando el rey rechazó la segunda petición del Congreso, emitió una proclamación de rebelión y anunció ante el Parlamento el 26 de octubre que estaba considerando ofertas amistosas de ayuda extranjera para reprimir la sublevación.

Thomas Jefferson fue el autor principal de la Declaración de independencia. Adams persuadió al comité para que se encomendase a Jefferson la tarea de dirigir la redacción del borrador original del documento, que el Congreso editó para producir la versión final.

 La Declaración era fundamentalmente una explicación formal de por qué el Congreso rompió sus lazos políticos con Gran Bretaña el 2 de julio, más de un año después del estallido de la Revolución estadounidense. Al día siguiente, Adams escribió a su esposa Abigail diciendo : «El segundo día de julio de 1776 será la época más memorable en la historia de América.» Sin embargo, el Día de la Independencia se celebra dos días después, fecha en la que se aprobó la declaración.

esta declaración fue una de las más importante a finales de siglo, ya que abrió las puertas para que otros países y colonias se independizaron de sus imperios.

 Incluso, en los días de la guerra civil  americana, el presidente Abraham Lincoln la hizo suya en su discurso de Gettysburg  de 1863, cuando pronunció una de las frases más populares e importantes en el idioma inglés:

Sostenemos como evidentes estas verdades: que los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

América para los americanos.

Aunque en sus inicios los Estados Unidos no eran ni siquiera una sombra de lo que son hoy, puesto que su economía no competía con las de las grandes potencias de la época, dominadas por el comercio marítimo y otros productos. Eso cambió cuándo surgió la doctrina Monroy, esa que decía: América para los americanos, Y sí que lo fue, y lo sigue siendo hasta el resto de nuestros días.

 América para los americanos” es la frase que resume una de las políticas exteriores más antiguas y emblemáticas de Estados Unidos, expuesta el 2 de diciembre de 1823 por el presidente James Monroe, en un discurso ante el Congreso de EE.UU.

En su mensaje, Monroe lanzó una advertencia a las potencias europeas para que se mantuvieran fuera del continente americano. Aquellos eran los años posteriores a las independencias que ganaron las naciones americanas frente a las monarquías de España, Francia y Portugal.

Los continentes americanos, por la condición de libres e independientes que han asumido y mantienen, no deben ser considerados en adelante sujetos de futura colonización por ninguna potencia europea”, dijo Monroe ante el Congreso de su país.

 poner en práctica esta doctrina no era fácil, ya que en ese entonces Estados Unidos no era la potencia que conocemos hoy.

EE.UU. llevaba años como país independiente (1776), pero era todavía un país débil, limitado a la costa este de su territorio, ya que para esos años todavía no se habían formado los 50 estados unidos que conocemos hoy.

Entre los países de América Latina, las palabras de Monroe fueron bienvenidas. Las naciones independizadas buscaban el reconocimiento internacional y EE.UU. fue de los primeros países en dárselo. Por su parte, Reino Unido se convirtió en un banco que financiaba a las nuevas naciones americanas, lo cual le favoreció a Londres para acceder al rico comercio del continente.

El libertador Simón Bolívar declaró en 1824: Inglaterra y Estados Unidos nos protegen. De forma similar, el vicepresidente colombiano Francisco de Paula Santander aseguró que contarían con aliados “en caso de que su independencia y libertad fueran amenazadas por las potencias aliadas”. Chile y Argentina también expresaron su gratitud.

En México, el canciller Lucas Alamán buscaba que EE.UU. facilitara recursos de todo tipo “para el sostén de la independencia y de la libertad. Pero la implementación inicial de la Doctrina Monroe no fue la que esperaban los gobiernos latinoamericanos.

En nuestro país, sin embargo, no éramos ajenos a lo que sucedía, pues cuando se propuso la formación del recién creado Estado dominicano, algunos líderes alzaron su voz para que Estados Unidos ejerciera un protectorado  sobre nosotros. Pero Claro, los conservadores liderados por Pedro Santana tenían otros propósitos de anexión.

El político dominicano que estuvo más cerca de lograr este objetivo fue Buenaventura Báez, famoso caudillo del siglo XIX que en sus inicios tenía la idea de poner a Santo Domingo bajo un protectorado francés. pero siendo más ambicioso que todos, en su gobierno de los seis años mantuvo conversaciones con líderes estadounidenses para anexar la península de Samaná a los Estados Unidos de américa,  Sin embargo, estos intentos fueron frustrados principalmente por la oposición en el Senado estadounidense, liderada por el senador Charles Sumner, quien rechazó el tratado de anexión en 1870.

Fue gracias a esta doctrina, que los Estados Unidos se apoderaron del continente americano a principios del siglo XX, gracias a esta doctrina, en mayo de 1916 fuimos intervenidos por los americanos hasta 1924, en la etapa conocida como primera intervención militar estadounidense  Dominicana, por culpa de esta doctrina, El continente americano fue objeto de muchas dictaduras a mediados del siglo XX, principalmente la región latinoamericana, y por los líderes impuestos por el imperialismo Yankee.

Dicha doctrina fue la causante de las principales situaciones que se sucedieron en América latina a lo largo del siglo XX, en donde los Estados Unidos, ya sea para mal o para bien, se apoderaron de dichos países latinoamericanos supuestamente para que no se produjeran tensiones entre sus líderes Y evitar     que las potencias europeas llegaran a conquistarlas nuevamente. Así también, debemos mencionar  la Primera Guerra Mundial, la cual colocó a Estados Unidos como una potencia hegemónica, y, aprovechándose del conflicto bélico, decidió terminar de intervenir los países latinoamericanos que aún les faltaban, dándole predicamento a la gran doctrina Monroy olvidándose completamente de las libertades traídas por las 13 colonias.

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Miguel José Taveras Benítez

Estudiante de derecho en PUCMM, secretario General en el club de ideas políticas de la misma universidad.

  

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