Cómo Surgió La Ciudad del Vaticano, El pequeño Refujio De Los Papas.

Importancia política del baticano.

Santo domingo.

Miguel Taveras.

Columna Mi perspectiva.

Es La Ciudad del Vaticano sucesor directo de los Estados Pontificios? El territorio que los Papas gobernaron en Italia durante siglos. Los Estados Pontificios fueron abolidos en 1870, y la Ciudad del Vaticano fue establecida como un estado independiente en 1929 a través de los Pactos de Letrán.Hablemos de ello.

A raís de la muerte del papa Francisco el pasado 21 de abril en la ciudad del baticano, mucho se ha ablado de la importancia del país más pequeño del mundo, sede central de la iglecia católica que hace siglos tuvo años mejores.

 La pregunta que debemos hacernos es: ¿Es el Vaticano el sucesor de los Estados Pontificios?

La  respuesta es 50 50, Ya  que La ciudad del Vaticano fue creada en 1929 atrabés de la firma de los  pactos de Letrán, firmados  entre la santa sede y el reino de Italia, siendo, hoy en día,  residencia oficial del Papa, Sede central de la Santa Sede Y cabeza de centenares de fieles en todo el mundo, mientras tanto, los estados pontificios fueron los territorios en la península itálica bajo la autoridad directa del papa desde el año 756 hasta 1870 cuando se unificó italia territorialmente.

Síntesis.

  Los Estados Pontificios fueron un extenso territorio en la península italiana gobernado por los Papas durante más de mil años, desde el año 756 hasta 1870. En su apogeo, abarcaban regiones que hoy corresponden a Lacio, Las Marcas, Umbría y Emilia-Romaña. Sin embargo, en 1870, fueron anexados al Reino de Italia, dejando al Papa sin territorio físico.

Muchos emperadores de la edad media, para garantizar la legitimidad en sus tronos, brindaban protección a los Papas a cambio de recibir la bendición pappal todo con el objetivo de considerarse representantes dibinos de DIOS Aquí en la tierra, manteniéndose así hasta que los estados pontificios comenzaron a pasar por crisis, debido a la mala relación de los Papas con los principales emperadores de aquella época.

 Un ejemplo de esto fue cuando Los Estados Pontificios pasaron por un difícil trance durante el imperio de Federico II (1215- 1251). Dueño del reino de las Dos Sicilias e incorporadas al imperio Lombardía y Toscana tras la derrota de la liga lombarda en 1239, Federico se propuso anexionar igualmente el patrimonio de San Pedro para acaparar el dominio de toda Italia. Marchó sobre Roma, de donde se vio obligado a huir el papa Gregorio IX, se paseó desafiante y sin oposición por toda Italia, nombró gobernador del territorio peninsular a su hijo Enzio y él mismo se erigió en señor de los Estados Pontificios. El año 1253, dos después de la muerte del emperador, el papa Inocencio IV pudo regresar a Roma desde su exilio francés y retomar el gobierno de la ciudad y del resto de los dominios eclesiásticos.

Los Estados Pontificios no podían sustraerse a los acontecimientos que se estaban produciendo en la convulsa Italia de mediados del siglo xiv. Sin contar con la desvinculación de algunos feudos tradicionales de la corte romana, como Sicilia, en poder ahora de la Corona de Aragón, o el reino de Nápoles, bajo la autoridad de la casa de Anjou, el propio Estado pontificio estaba en descomposición. Así lo ponían de manifiesto casos como el de Giovanni di Vico, que se había erigido en señor de Viterbo tras hacerse con una extensa zona territorial perteneciente a los Estados Pontificios; o el de la insumisión en que se encontraba el ducado de Spoleto; o el de la fáctica independencia del marquesado de Ancona; o el de la privatización de Fermo llevada a cabo por Gentile de Mogliano y la de Camerino por Ridolfo de Varano; o el de la abierta rebeldía de los Malatesta; o el de Francesco degli Ordelaffi, que se había hecho con una gran parte de la Romaña; o el de Montefeltro que señoreaba los distritos de Urbino y Cagli; o el de la ciudad de Senigallia apartada de la obediencia al papado; o el de Bernardino y Guido de Polenta, que se habían adueñado de Rávena y de Cervia, respectivamente; o el de Giovanni y Riniero Manfredi que habían hecho lo propio con Faenza; o el de Giovanni d’Ollegio que mantenía bajo su posesión la ciudad de Bolonia.

En los albores del siglo xvi, época del renasimiento, el territorio papal se expandió enormemente, sobre todo bajo los papas Alejandro VI y Julio II. El papa se convirtió en uno de los gobernantes seculares más importantes de Italia, participando en la dinámica diplomática y guerrera con otros soberanos. No obstante, la mayor parte de los Estados Pontificios, nominalmente controlados por el papa, estaban gobernados en la práctica por pequeños príncipes territoriales que le disputaban el control efectivo.

En 1870 estalló la guerra franco-prusiana y el emperador francés Napoleón III precisó disponer de todos los efectivos militares, incluidas las unidades de guarnición en Roma. Italia fue aliada de Prusia en esta contienda, por lo que contó con el beneplácito del Canciller de Alemania Otto von Bismarck para actuar sin reparos contra las posesiones del pontífice profrancés. Pío IX reunió ocho mil soldados en un desesperado intento de resistir, pero el insuficiente ejército episcopal no pudo contener a las divisiones italianas que marcharon sobre Roma. El 20 de septiembre de 1870 entraban en la capital del reino de Italia, en cuyo palacio del Quirinal establecía su corte el rey Víctor Manuel II. El 20 de septiembre de 1900, con motivo del XXX aniversario de la ocupación de Roma, los Estados Pontificios eran disueltos.

Entonces, ¿es la Ciudad del Vaticano sucesora de los Estados Pontificios? La respuesta es sí y no.

 Sí, en el sentido de que la Ciudad del Vaticano garantiza la independencia del Papa y la Santa Sede,  permitiéndoles ejercer su autoridad espiritual sin interferencia política.

 No, en el sentido de que la Ciudad del Vaticano es mucho más pequeña que los Estados Pontificios y no tiene el mismo poder político y económico. 

Jurídicamente la Ciudad del Vaticano no tiene estatus legal, ni mantiene relación permanente  con ningún Estado, debido a que estas facultades son ejercidas por la Santa sede, A través de tratados y concordatos en donde la iglesia católica tiene presencia.

 Políticamente la ciudad del Vaticano es una monarquía absoluta, teocrática electiva, monarquía, porque el Papa es soberano de la Ciudad del Vaticano y Vicario de la iglesia de Cristo  en la tierra, absoluta, debido a que: Aunque El Vaticano tiene cierta separación de poderes  en  Las instituciones eclesiásticas, todas las decisiones finales Y los nombramientos episcopales, cardenalatos y obispados, son designados expresamente y a voluntad Discreta del papa, es una teocracia por su divinidad y cercanía a Dios, electiva debido a que los papas son elegidos por el colegio cardenalicio mediante cónclave Y no mediante sucesión, Los cuales pueden ser elegidos entre los cardenales miembros de este mismo colegio.

La Ciudad del Vaticano alberga la Santa Sede, máxima institución de la Iglesia católica. Aunque los dos nombres, «Ciudad del Vaticano» y «Santa Sede», se utilizan a menudo como si fueran equivalentes, el primero se refiere a la ciudad y a su territorio, mientras que el segundo se refiere a la institución que dirige la Iglesia y que tiene personalidad jurídica propia como sujeto de derecho internacional. En rigor, es la Santa Sede y no el Estado del Vaticano la que mantiene relaciones diplomáticas con los demás países del mundo. Por otro lado, el Vaticano es quien da el soporte temporal y soberano (sustrato territorial) para la actividad de la Santa Sede.

En 1917, Benedicto XV propone un plan de paz para la Primera Guerra Mundial, que es totalmente ignorado por la comunidad internacional. Lo que obligó a la santa sede a reunirse con dignatarios del gobierno italiano para discutir La Soberanía de la Santa Sede, Llegando a un acuerdo en 1929, con Los Pactos De Letrán.

Los Pactos de Letrán fueron firmados por Pietro Gasparri, en representación de la Santa Sede, y Benito Mussolini, primer ministro del Reino de Italia con poderes dictatoriales, en repressentación de Victor Manuel III, Rey De Italia, firmados el 11 de febrero de 1929. Durante el pontificado de Pío XI. Con estos acuerdos se dio por terminada la disputa con Italia que existía desde 1870. Se crea el Vaticano con 44 hectáreas de superficie, se le reconoce su soberanía. El concordato garantizó además la total independencia del papa. Cuyo primer gobernador fue el eminente numismático Camillo Serafini.

aunque la figura del papa hoy en día se ve disminuida debido a la existencia de otras religiones en el mundo no podemos olvidar, que la Iglesia Católica es la más importante a nivel mundial, ya que reúne más de 500 millones de fieles, a su vez, la Santa Sede, en su calidad de observadora miembro de la organización de las Naciones Unidas, es mediadora en muchos conflictos a nivel internacional, por lo que todavía mantiene una gran influencia en el panorama político, Si le sumamos a esto la gran importancia que significa la Ciudad del Vaticano a nivel de turismo, con sus innumerables obras de arte y con la gran historia que se desvela en sus basílicas y museos,Podemos apuntar que todavía queda algo del vestigio de los extintos estadosPontificios 

 Sólo nos queda esperar las reuniones del siguiente cónclave, para saber a todas luces quién será el siguiente Papa en ocupar la silla de San Pedro Y Encargado De  dirigir el destino de la Iglesia Católica

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Estudiante de Derecho En La PUCMM. Subsecretario De Proyectos Y Actividades En El Club De Ideas Políticas De La Misma Universidad.

        


             

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